Document - Ex República Yugoslava de Macedonia. Presuntos malos tratos por parte de la policía a miembros de minorías étnicas

FORMER YUGOSLAV REPUBLIC OF MACEDONIA Ex República Yugoslava de Macedonia. Presuntos malos tratos por parte de la policía a miembros de minorías étnicas

Externo
Amnistía Internacional
Ex República Yugoslava de Macedonia

Presuntos malos tratos por parte de la policía a miembros de minorías étnicas











Índice AI: EUR 65/001/2003/s
SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDON WC1X 0DW, UNITED KINGDOM
TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA

Ex República Yugoslava de Macedonia
Presuntos malos tratos por parte de la policía a miembros de minorías étnicas


Amnistía Internacional viene expresando desde hace mucho tiempo su preocupación por las continuas denuncias de malos tratos y torturas por parte de la policía en Macedonia. Macedonia ha ratificado el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, que prohíben la tortura o el trato cruel, inhumano o degradante en cualquier caso y circunstancia. Además, el artículo 11 de la Constitución macedonia prohíbe la tortura o «el castigo o conducta inhumana y humillante». El uso de la tortura para conseguir declaraciones está prohibido por el artículo 142 del Código Penal, y los malos tratos, incluidos los insultos a la dignidad, durante el desempeño de funciones oficiales, están prohibidos por el artículo 143 de la misma ley. Pese a ello, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) afirma en el informe sobre su visita a Macedonia en julio de 2002:
        Basándose en toda la información que obtuvo el CPT antes y durante la visita que tuvo lugar en julio de 2002, el Comité sólo puede concluir que los malos tratos físicos a personas privadas de su libertad por agencias encargadas de hacer cumplir la ley en la "ex República Yugoslava de Macedonia" continúan siendo un problema grave en 2002, cuatro años después de la primera visita periódica, cuando se llegó a conclusiones similares (cf. apartado 16 de CPT/Inf (2001/20).

        Debemos añadir que tras la visita de julio de 2002, el CPT ha continuado recibiendo denuncias de malos tratos por parte de agentes de la ley.(1)

Los presuntos malos tratos por parte de agentes de policía a personas detenidas por sospecharse de ellas que habían cometido delitos afectan a todos los grupos étnicos, incluidos los macedonios. Sin embargo, en muchos de los casos que Amnistía Internacional ha presentado a gobiernos anteriores los presuntos malos tratos contaban con un componente étnico o racial en el sentido de que el pertenecer a una minoría étnica o profesar la fe musulmana parecía ser un importante factor, si no el principal, en los presuntos malos tratos. Es más, en la mayoría de los casos detallados a continuación parece no haber habido motivo para sospechar, ni ningún intento de probar, que la víctima haya participado en ninguna actividad ilegal, y que la razón para los presuntos malos tratos se debía únicamente a la etnia de la víctima.

De acuerdo con la información de que dispone Amnistía Internacional, a pesar de la frecuencia de las denuncias de torturas o malos tratos por parte de la policía, el número de procesamientos de agentes de policía por este tipo de delitos es tan bajo que resulta insignificante. Amnistía Internacional también ha recibido noticias de que, en el pasado, la mayor parte de los casos, si no todos, que presentaba el Defensor del Pueblo ante las autoridades macedonias eran desestimados por carecer de fundamento, a pesar de las a veces convincentes pruebas en contra que se presentaban. En opinión de Amnistía Internacional, esto agrava el actual clima de impunidad.

La organización pide a las autoridades que tomen medidas serias contra los malos tratos cometidos por la policía y la impunidad. Amnistía Internacional pide que todo agente de la ley responsable de malos tratos sea objeto de sanción disciplinaria y, cuando corresponda, se presenten en su contra cargos formales ante los tribunales. Los agentes de la ley declarados culpables de tortura o de malos tratos graves deben estar sujetos a sanciones penales, así como al cese inmediato del cuerpo de policía. Las víctimas de tortura o de malos tratos tienen derecho a una rápida compensación.

Los casos siguientes ilustran los motivos de preocupación de Amnistía Internacional por las continuas denuncias de torturas y malos tratos por parte de la policía a miembros de minorías étnicas, la impunidad continuada por tales violaciones y la aparente falta de voluntad de las autoridades por tratar este tema con seriedad.
        1. Arben Ismaili, discapacitado de origen albanés.

    Arben Ismaili, de origen albanés, sufre parálisis cerebral y que está reducido a una silla de ruedas. De acuerdo con las declaraciones que hizo al diario en lengua albanesa Fakti, salió de su casa en Nerezi, cerca de Skopje, el día 9 de octubre de 2002, alrededor de las 9:30 de la mañana, junto con un vecino también de origen albanés. Más tarde dos policías uniformados les dieron el alto y les pidieron los documentos de identidad. Arben Ismaili no llevaba encima su documentación. Los agentes de policía les dijeron que se fueran pero, cuando ya se marchaban, los agentes, a los que se había unido un tercero sin uniforme, les pidieron que volvieran. Según las declaraciones de Arben Ismaili, los tres agentes de policía comenzaron a espetarles insultos racistas y, a continuación, le propinaron puñetazos repetidas veces en la cara a pesar de que éste suplicara explicando que era discapacitado y que no había hecho nada malo. Después de haberles dado la paliza, los agentes de policía les dejaron que volvieran a casa. Amnistía Internacional tiene constancia de que el tío de Arben Ismaili, Reshat Ismaili, se dirigió a la comisaría de policía de Skopje Karposh para presentar denuncia. Como el agente de la recepción se negó repetidas veces a actuar, Reshat Ismaili exigió ver al jefe de la comisaría quien, según informes, le contestó que uno de los agentes de policía implicados en el incidente pertenecía a la comisaría de Gjorche Petrov, Skopje.
        2. Ismail Jaoski, alcalde de origen turco.(2)

    Ismail Jaoski, nacido en 1963, de origen turco, es empresario y dueño de varias estaciones de servicio repartidas por todo el país; además, es alcalde de Plasnica. Los problemas de Ismail Jaoski con la policía macedonia parecen tener su origen en el año 2001 cuando la policía de Prilep comenzó a amenazar sistemáticamente al conductor de uno de los camiones de su compañía por llevar matrícula de Tetovo y a insistir en que no condujera a través de Prilep, sino de Tetovo. La población de Tetovo es principalmente albanesa y, a principios de 2001, un grupo armado albanés, el Ejército de Liberación Nacional, en clara lucha por obtener más derechos para los albaneses de Macedonia, protagonizó una sublevación armada y se ubicó en las colinas que rodean la ciudad. Ismail Jaoski protestó por el tratamiento que recibía su conductor y el jefe local de policía en Prilep prometió poner fin a estas prácticas. Además, durante una revuelta de nacionalistas macedonios en Prilep en protesta por la matanza el día 8 de agosto de 2001 de 10 reservistas de Prilep a manos del Ejército Nacional de Liberación durante la cual se quemaron algunas casas que pertenecían a musulmanes, se asignaron agentes de policía para que protegieran la estación de servicio de Prilep de los manifestantes. No obstante, Ismail Jaoski sostiene que la policía se llevó algunos bienes de valor de la estación y comunicó el presunto robo a la jefatura de policía de Prilep.

    El 25 de febrero de 2002, Ismail Jaoski y su conductor se dirigían en automóvil hacia Kochani y se detuvieron en Prilep para que el vehículo fuera revisado y poder así matricularlo. Durante la matriculación, un agente de policía interrogó al conductor sobre la ruta que iban a seguir. Cuando salieron de Prilep, alrededor de las 2 de la tarde, les dio el alto el mismo policía afirmando que habían infringido las normas de circulación. El agente ordenó a Ismail Jaoski que saliera del automóvil y, de acuerdo con la declaración de Ismail Jaoski, le gritó: «Albanés, hijo de puta, ¿por qué has tenido que presentar quejas de mí al comandante de policía?» Ismail Jaoski contestó que el hecho de llevar un uniforme de policía no le daba derecho a maltratar a los ciudadanos y abrió la puerta del vehículo para volver a entrar. El agente presuntamente le golpeó en la cabeza desde atrás con un objeto duro, probablemente una porra, haciéndole sangrar, y le dio varias patadas. Ismail Jaoski se dirigió a la comisaría de Prilep para denunciar este incidente, comunicando sus intenciones a su abogado, al alcalde de Prilep, a sus amigos y empleados. Llegó a la comisaría alrededor de las 2:30 de la tarde, pero no fue atendido inmediatamente, sino que se le dejó en la sala de espera. Tanto su abogado como el alcalde de Prilep llegaron a la comisaría pero, según se ha informado, no se permitió a ninguno de los dos el paso a la sala de espera. Cinco minutos después de que Ismail Jaoski hubiera llegado a la comisaría, el policía que presuntamente le había golpeado en un principio entró y él y otros dos agentes comenzaron presuntamente a golpearle y, después, a pegarle puñetazos y a pegarle con porras mientras que él yacía indefenso en el suelo. Ismail Jaoski declaró que lo último que oyó antes de perder la conciencia fue que el ex jefe de la comisaría de policía (Amnistía Internacional conoce el nombre) decía: «¿Qué haces? Casi lo has matado».

    Cuando Ismail Jaoski recobró la conciencia se encontraba en el hospital de Prilep, donde le dieron tres puntos de sutura en la cabeza. A pesar de ello, se negó a permanecer en el hospital porque temía por su seguridad. Según la información recogida, el médico jefe del hospital, que era además miembro del parlamento por el partido que entonces gobernaba, la Organización Revolucionaria Nacional Macedonia -Partido Democrático para la Unidad Nacional Macedonia (VMRO-DPMNE), considerado por muchos como un partido macedonio opuesto a las minorías musulmanas, como la turca) no permitió a Ismail Jaoski obtener una copia de su informe médico. Al día siguiente, el 26 de febrero, se dirigió al hospital de Bitola, donde se le diagnosticó una fractura craneal con hemorragia en el canal auditivo izquierdo, conmoción cerebral, amnesia parcial y hematomas e inflamaciones en la zona de los riñones y el estómago. Según se ha informado, permaneció una semana inmóvil a causa de las heridas sufridas.

    El 27 de febrero de 2002 el Ministerio del Interior negó, según se informa, que la policía se hubiera excedido en el uso de la fuerza, afirmando que Ismail Jaoski había opuesto resistencia al arresto y que las heridas en la cabeza se debían a que un policía lo había tirado al suelo de un empujón.

      3. Albert Ibraimov, joven romaní limpiacristales(3)

    Albert Ibraimov, nacido el 10 de diciembre de 1983, es de origen romaní. Los romaníes sufren en Macedonia, como en otros lugares de la región, una fuerte discriminación y prejuicios por parte de las autoridades estatales. Ni él ni ningún miembro de su familia (su madre y siete hermanos) poseen un empleo regular y, sin embargo, no reciben ninguna ayuda económica del Estado aparte de la pensión familiar que recibe su madre. Para ganar dinero, Albert Ibraimov limpiaba cristales de automóviles en Skopje con la esperanza de conseguir alguna propina de los conductores. El día 4 de junio de 2002, alrededor de las 9:30 de la mañana, trabajaba en un cruce de la carretera principal, «Partizanski odredi», cerca de la iglesia Sveti Klimant Ohridski, en el centro de la ciudad, cuando dos mujeres policía lo metieron a la fuerza en una furgoneta de la policía, presuntamente golpeándole en el cuello. Le condujeron a la cercana comisaría de Beko, donde lo tuvieron detenido hasta las 4 de la tarde como sospechoso de hurto. En la comisaría, las dos mujeres policía le golpearon presuntamente con porras y un policía de reserva enmascarado le abofeteó. Según parece, se recurrió a los malos tratos para extraerle una confesión de hurto. Él negó haber cometido ningún delito y suplicó que no le golpearan en la zona del corazón ni del apéndice porque hacía poco que le habían operado. Sin embargo, los agentes presuntamente continuaron golpeándole hasta que perdió la conciencia diciendo que les gustaba tener «clientes operados» con los que trabajar. Además, los tres agentes le insultaron con expresiones racistas.

    Al ser detenido, los amigos de Albert Ibraimov que estaban trabajando en el mismo cruce, fueron a contar su madre, Sedija Ibraimova, lo que había pasado. La madre pidió ayuda a Amdi Bajran, por entonces parlamentario y de etnia romaní, y al doctor Bajram Berat, líder romaní local y consejero del ministro del Interior. Después de averiguar que se encontraba recluido en la comisaría de Beko, fue liberado a las 4 de la tarde del mismo día. Albert Ibraimov declaró que el día 5 de junio fue a la comisaría de Beko con el doctor Berat para identificar a las mujeres policía, pero que no había podido llevar a cabo la identificación porque las agentes en cuestión no se encontraban disponibles. El doctor Berat presuntamente prometió que el Ministerio del Interior organizaría una rueda de prensa el día 6 de junio sobre el incidente, pero no se celebró. El 5 de junio, Albert Ibraimov fue reconocido en el hospital de la ciudad de Skopje por cuenta de Amdi Bajram quien, según se ha informado, dijo que «no era necesario» redactar un certificado médico, por lo que no se hizo.

    A causa de los presuntos malos tratos, Albert Ibraimov sufrió, de acuerdo con las fuentes, hematomas graves en la espalda y en las nalgas, heridas en la cabeza y sangre en la orina.
      4. Ramiz Tahiri, estudiante albanés(4)

      El 13 de septiembre de 2002, Ramiz Tahiri, estudiante albanés de 23 años, residente en Arachinovo, una población cercana a Skopje, acompañaba a su esposa, embarazada, al hospital principal de Skopje. Cuando salían, entorno a las 11:20 horas de la mañana, un policía sin uniforme les dió el alto y les pidió sus documentos de identidad. Ramiz Tahiri declaró que, al ver su tarjeta de identidad, el agente le dijo que era una de las 20 personas sospechosas de impedir al Partido Democrático de los Albaneses entrar en Arachinovo el día 9 de septiembre de 2002 y sospechoso de participar en manifestaciones preelectorales. Aunque Ramiz Tahiri negó la acusación, el agente pidió refuerzos por la radio y comenzó presuntamente a insultarle y a pegarle. Después de unos 20 minutos, llegaron tres hombres, aparentemente miembros de una unidad especial de policía, en un vehículo de reparto «Toyota» blanco. Uno de estos hombres acusó a Ramiz Tahiri de pertenecer al Ejército Nacional de Liberación y presuntamente le golpeó en los genitales y le abofeteó varias veces. Ramiz Tahiri ha declarado que pidió a los agentes que dejasen a su esposa embarazada marcharse para que no viera cómo le maltrataban. Por contra, uno de los agentes comenzó a insultar a su esposa y a su madre diciendo: «Los albaneses matasteis a mi mejor amigo, Kiro» (en referencia a uno de los tres agentes de policía que resultaron muertos en un puesto de control en Arachinovo el 11 de enero de 2000) y «los albaneses queréis destruir el gobierno de Ljupcho (el entonces primer ministro Ljubcho Georgievski) y todavía decís que sois inocentes». Los cuatro agentes continuaron presuntamente dando patadas y puñetazos a Ramiz Tahiri y uno de ellos sacó presuntamente su arma y amenazó con dispararle en el pecho. Alrededor de las 12:30 de la mañana lo dejaron marchar, según los informes, diciéndole que había tenido «suerte» y que no querían verle nunca más en Skopje.

      Debido a la presunta paliza, Ramiz Tahiri sufrió heridas en la rodilla derecha, en el brazo derecho, así como dolores en el estómago y en los genitales, heridas que, según la información conseguida, fueron confirmadas por un certificado médico expedido por un médico privado.

      Ramiz Tahiri declaró que había denunciado el incidente en la comisaría de Beko, en Skopje, pero que un policía uniformado que había allí le confesó que tenía miedo de dar ningún paso contra los autores de los hechos porque sospechaba que pertenecían a una unidad especial de policía que actuaba con impunidad. Sin embargo, el policía uniformado sugirió a Ramiz Tahiri que comunicara el incidente a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).(5)

        5. Ramadan Mahmuti, taxista albanés y un pasajero romaní(6)

      El 29 de julio de 2002, a las 6 de la tarde aproximadamente, Ramadan Mahmuti, taxista de 31 años, del pueblo de Gorno Svilare, cercano a Skopje, conducía de vuelta a casa cuando recogió a un pasajero romaní cerca de Zlokuchani, quien le pidió que le llevara a Gjorche Petrov, a las afueras de Skopje. Poco después de recoger al pasajero, una furgoneta blanca y dos jeeps comenzaron a seguirles. Uno de los jeeps les bloqueó la carretera obligándoles a parar. Varios policías sin uniformes salieron de los vehículos y ordenaron a Ramadan Mahmuti que levantara las manos y que no se moviera. Presuntamente, lo sacaron a rastras del automóvil y le golpearon en la boca con un walkie-talkie haciéndole sangre y continuaron golpeándole en las costillas, cara y cabeza mientras le gritaban insultos racistas. Los agentes también pegaron presuntamente al pasajero. Ramadan Mahmuti cree que los agentes le pararon y le agredieron porque llevaba en el coche una pegatina de «Elite Union», compañía de taxis albanesa. A continuación le esposaron y le condujeron a la comisaría de Gjorche Petrov, donde lo tuvieron atado pero no le sometieron a nuevos maltratos. Le soltaron a las 11 de la noche. Según la información de que se dispone, como resultado del incidente, sufrió inflamaciones en la cabeza y dolores en la cara y el pecho, y se le hicieron rayos x en el hospital de Skopje.

      Motivos de preocupación de Amnistía Internacional

      A Amnistía Internacional le preocupan estas denuncias de malos tratos cometidos por agentes de policía, quienes, hasta donde sabe la organización, no han sido debidamente investigados por las autoridades. La organización insta a las autoridades macedonias a que investiguen sin demora y de forma profunda e imparcial estas acusaciones y que, en caso de ser corroboradas, se procese a los agentes de policía responsables y se compense adecuadamente a las víctimas.********

      (1) Informe al gobierno de la «ex República Yugoslava de Macedonia» sobre la visita al país realizada por el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) entre el 15 y el 19 de julio de 2002, Consejo de Europa, Estrasburgo, 16 de enero de 2002, página 13. En este informe, la traducción de las citas del CPT es de EDAI.

      (2) La fuente de la información sobre este caso es el Centro de Recursos para la Sociedad Civil de Skopje.

      (3) La fuente de la información sobre este caso es el Centro de Recursos para la Sociedad Civil de Skopje.

      (4) La fuente de la información sobre este caso es el Centro de Recursos para la Sociedad Civil de Skopje.

      (5) La OSCE cuenta con representantes en el país que prestan asistencia en la supervisión de la aplicación del Acuerdo Marco, negociado en Ohrid, en agosto de 2001, con el que se puso fin a las hostilidades entre el gobierno y el Ejército Nacional de Liberación.

      (6) La fuente de la información sobre este caso es el Centro de Recursos para la Sociedad Civil de Skopje



      Amnistía Internacional, Secretariado Internacional, 1 Easton Street, WC1X 0DW, Londres, Reino Unido. Traducción: Editorial de Amnistía Internacional, EDAI.